Javier Rivera Aquino

¿Arancel sobre el Café?

Creative world map design using coffee beans arranged on a beige background, top view

El 2 de abril de 2025, el Presidente Donald J. Trump, aprobó una serie de aranceles (tariffs) a productos procedentes de otros países. Estos aranceles alegadamente son en función de medidas similares que los otros países hayan impuesto a productos de los Estados Unidos. Mucha gente argumenta contra esa medida impositiva, incluso, personas ligadas al tema del café en Puerto Rico, lo que a veces me hace preguntar, si esos araceles son malos, ¿también lo será el arancel impuesto al café que entra a Puerto Rico? 

Proteccionismo en General

Según la revista Investopedia, el término proteccionismo se refiere a aquellas políticas que restringen el libre comercio internacional, para ayudar o «proteger» la industria doméstica. Usualmente se trata de medidas tributarias, como los aranceles, pero en ocasiones se pueden justificar como medidas de seguridad, estándares de calidad, cuotas, subsidios, etc. Se dice que estas medidas, ayudan a mejorar condiciones de empleo doméstico, mejora la productividad, y genera ganancias para el fisco del país que las impone. El contraargumento sostiene que los aranceles inflan los precios, afectando el consumo y por ende frenando la actividad económica.

El Arancel al Café Introducido a Puerto Rico

Bajo España, Puerto Rico era un reconocido productor de café y azúcar en el mercado Europeo. Tras la Guerra Hispanoamericana y luego del Tratado de París, Puerto Rico pasa a ser una posesión de los Estados Unidos. El Gobierno de Estados Unidos, se alega, tenía sumo interés en la azúcar producida en Puerto Rico; contrario era el caso del café. No solo el café no era de alto consumo en los Estados Unidos en esa época, España impuso altas tasas arancelarias, cerrándole el paso por completo a la exportación del café puertorriqueño. Como si fuera poco, en la década de los 1920s y 1930s, Puerto Rico fue abatido por varios huracanes que decimaron las plantaciones de café. Esto llevó a que los caficultores de aquel entonces reclamaran algún tipo de protección contra las importaciones, para poder asegurar al menos el mercado local como consumidor de lo producido por ellos.

En 1930, el Congreso de Estados Unidos, con la firma del Presidente Hoover, adoptaron el arancel sobre el café importado a Puerto Rico. Dicha medida está codificada bajo 19 USC 1319.  Esta norma dispone que la Legislatura de Puerto Rico, podrá imponer impuestos aduaneros a todo café importado a Puerto Rico, ya sea de un país extranjero o de otras partes de los Estados Unidos. Así las cosas, la Legislatura de Puerto Rico ha autorizado un arancel de $2.50 por libra de café crudo, o $3.00 por libra de café tostado. (Vea 13 LPRA 2201.) 

Se estima que este arancel genera unos $4 millones anuales de manera directa ()recolectados por el Ser, aunque hay informes de que desde 2014 este dinero no ingresa al Fondo de Innovación y Desarrollo Agropecuario (FIDA) como ordena la Ley Núm. 166-2001. En 2018, la deuda se estimaba en $13 millones, según reportajes de Noticel. Indirectamente este arancel permite que el Gobierno de Puerto Rico, específicamente la Administración para el Desarrollo de Empresas Agropecuarias (ADEA), obtenga un ingreso bruto por la compraventa de café importado, cercano a los $70 millones. 

 

La Industria Cafetalera en Puerto Rico luego de 1930

 Es conocido que la producción de café se ha reducido sustancialmente. Según el Departamento de Agricultura, para antes del huracán Georges en 1998, la producción de café superaba los 200 mil quintales de café. Para este el 2024, se estimaron algunos 20  mil quintales de café. Por lo tanto, si la medida de éxito del arancel se basa en el número de quintales producidos, podemos decir que el resultado no ha sido positivo. Otra medida de éxito puede ser en términos del valor del producto. En ese sentido, el precio del café a nivel de Puerto Rico, hasta hace poco, ha estado muy por encima de los precios en el mercado mundial. No obstante, los costos de producción de café son elevados también, por lo que los márgenes de ganancia parecen ser reducidos según expresiones de los propios agricultores. Si podemos decir que durante este periodo de tiempo, ha habido una transición del café comercial a el café especial, donde los agricultores han incursionado en una integración vertical en el procesamiento del café, acercándose al consumidor. 

Conclusión

El arancel de café pudo haber tenido un impacto en las etapas tempranas de su imposición, pero con el pasar del tiempo no fue lo suficientemente efectivo para superar las complejidades de la industria a nivel de Puerto Rico en términos de producción. Sabemos que la ADEA utiliza los ingresos de la compraventa de café importado para cubrir el gasto de programas agrícolas, así como gastos administrativos. Caficultores han reclamado que este dinero debe ser utilizado exclusivamente en su sector.

Posiblemente provea un escudo a los caficultores de café especial, pero basado en otras jurisdicciones, particularmente Hawaii, que tienes altos costos de producción y no tiene protección arancelaria, parece que no es imprescindible tenerlo para tener éxito. ¿Qué opinas? Deje sus comentarios

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